Introducción
Bien venidos a mi Blog, mi nombre es Gisela, nací en la ciudad de El Tambo, provincia de Huancayo del Departamento de Junín, tengo tres edades como dijo una amiga: una mujer tiene tres edades, la que aparenta, la que dice y la que realmente tiene, me encantó, así que decidí tener en cuenta esta apreciación y compartirla con ustedes. En esta oportunidad abordaré un tema que me interesa ya que he considerado importante y de interés general que nos ayudará a cambiar nuestras actitudes y ser más asertivos en nuestra vida personal y profesional, tomando conceptos de expertos en el tema, espero que nos sea de utilidad para aplicarlo en nuestra vida cotidiana.
Dicho esto paso a describirles algunos recuerdos y anécdotas de mi vida, que me animé a contar pensando en el día en el que ya no estaré en esta maravillosa tierra donde pasé tan bellas y tiernas experiencias con las que fui muy feliz, también hubieron de las malas y terribles que me hicieron sufrir pero estoy agradecida con la vida pues aprendí a ser una persona muy fuerte y resiliente capaz de afrontar los retos que la vida me impone.
Un día 11 de abril, nací en la ciudad El Tambo de la incontrastable ciudad de Huancayo, del departamento de Junín, una de las ciudades que está conectada con la capital del país a través del ferrocarril Central Trasandino, una de las rutas ferroviarias a mayor altitud del mundo. Donde se encuentran las Esculturas del Parque de la Identidad Huanca que rinden homenaje a la cultura preincaica de la región, también Frente a la Catedral de estilo neoclásico, donde uno encuentra plantas autóctonas en la céntrica plaza de la Constitución. Mis padres Celia Angélica, de profesión Asistenta Social de la Pontificia Universidad Católica del Perú, mi padre Eulogio Máximo, Ingeniero Civil de la Universidad del Centro del Perú.
Soy la mayor de ocho hermanos, Jeanet, Evelyn, Héctor, Celia, Mélida, Francisco y Federico, de los cuales dos descansan en la gracia del Señor.
Mis estudios primarios y parte de los secundarios los realice en la ciudad de Huancayo, distrito de Palian, del mismo departamento, en el Colegio Superior "La Asunción de Palian", ubicada en la carretera al norte KM. 05 de la ciudad de Huancayo. institución educativa pública donde se daba intrucción en los tres niveles de educación, primaria, secundaria y normal, actualmente solo se enseña secundaria. Realmente donde pase los mejores años de mi vida de estudiante. Con pena les digo que a través del tiempo fue cambiando y hoy no queda mucho de la infraestructura imponente que fue en aquellos tiempos.
Por motivos de la salud de mi madre me vi obligada a dejar los estudios superiores de Ciencias de la Comunicación que inicié en el Instituto "Jaime Bausate y Mesa" en esa ciudad, en el momento que ella necesito un tratamiento especial por enfermar de los riñones por una insuficiencia renal cuyo tratamiento debía continuar en la ciudad de Lima por razones que en la ciudad donde radicamos en el hospital o clínica alguna no se contaba con los equipos de diálisis requeridos para tal fin. Fue entonces que después de un año de tanto dolor y sufrimiento falleció lamentablemente, una semana antes de haber recibido la familia una comunicación donde nos informaban que se tenía que internar en el Hospital Naval para empezar el tratamiento y estudios para efectuarle una cirugía de transplante de riñón.
Bien nos quedamos tristes y acongojados nadie se imagina que es perder a un ser tan querido como lo es una madre el mundo se nos derrumbo en mil pedazos, nos habíamos quedado sin el ser que nos dió la vida, la persona que más nos amo y quien se sacrificó por nosotros, uno de los seres más preciados que uno tiene en la vida, el regazo donde uno va a arrullarse en los momentos felices para contarle nuestras alegrías y también nuestras tristezas, quien nos aconseja y educa con paciencia y amor.
Entonces comprendí lo que escuche alguna vez: "Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde", siempre pensamos que la tendremos a nuestro lado toda la vida, y cuando llega el momento de su partida nos damos cuenta que fue lo más valioso que la vida te quito porque siempre anhelas tenerla a tu lado.
Esa experiencia nos marco para el resto de nuestras vidas, ese vació que dejo nunca se ha logrado llenar.
Fue así que de la noche a la mañana todo cambio, se truncaron nuestros sueños, proyectos, esto nos obligó a tomar otro rumbo en nuestras vidas.
Entonces decidí tomar una carrera más corta, y por casualidades de la vida empecé a trabajar en la Cámara de Diputados del Congreso de la República, donde aprendí mucho de las experiencias y el trato con personas que resultaron muy importantes en mi vida profesional, fue durante los años 1981 a 1993, cuando uno de nuestros presidentes tomo la decisión de cerrar el Congreso. Cuantas familias se destruyeron, bueno para que recordar ahora que ya pasaron muchos años, 25 años de aquello.
Bien fue entonces que continué trabajando pero ya en la empresa privada y por cosas del destino también trabaje en la Oficina de Trámite Documentario del Despacho Presidencial, también fueron experiencias muy interesantes en el campo profesional, transcurrían los años de 2002 - 2006. Ahora trabajo en mi empresa familiar pero considero que me debo de seguir preparando porque uno no sabe las sorpresas que nos depara el destino y empecé a estudiar una segunda carrera, para ocupar mi tiempo libre y ampliar mis conocimientos, para planificar y no quedarme en el pasado, ahora con motivo de los cambios y la globalización en la que todos estamos inmersos.
En los pocos momentos libres me dedico a leer, a aprender cosas novedosas, que me resultan entretenidas como por ejemplo trazar moldes, y hacer mi propias prendas de vestir; es uno de mis hobbies favoritos.
Considero que uno siempre tiene que estar alerta y preparada para los cambios que nos depara la vida mis hijos y mi esposo me dicen para que sigues, pero bueno ese es el reto que me he trazado y espero cumplirlo.